Accesorios para el té: las teteras

teteras en CADEn los orígenes de la historia china del té, las hojas se hervían en agua dentro de cazos destapados. Pero durante la dinastía Ming, la moda de dejar las hojas en infusión en agua caliente originó la necesidad de un recipiente cubierto. En China, durante siglos se habían usado unas jarras similares a las teteras modernas que posteriormente se adaptaron para el té.

Con el paso del tiempo, el tamaño y la forma de las teteras ha ido cambiando según los gustos y las modas. Al principio se seguía la tradición china de usar símbolos y criaturas mitológicas. Más tarde se impusieron las formas dieciochescas de estilo neoclásico o rococó y en el siglo XIX, los recargados artículos victorianos. Hoy en día existen teteras de cualquier tamaño, aspecto y forma imaginables. A continuación vamos a destacar los distintos materiales y filtros de los que pueden ir equipadas....

 

TETERAS DE BARRO:

Tetera de BarroEl té hace una pátina en las teteras de barro que potencia su sabor , por eso es preferible hacer siempre el mismo tipo de té, para que no se mezclen los sabores. Para clarear de vez en cuando el interior, se deja en agua caliente con bicarbonato toda la noche.

No conviene lavarla con detergente ni productos abrasivos, con pasarle un agua será suficiente.
Es un material que aguanta muy bien el calor y posee el encanto de ser el material usado en la antiguedad para realizar las teteras en China. Tiene un aspecto rústico que se acentúa con el tinte que el propio té impregna por el interior de la tetera, dándole un aspecto primitivo y auténtico.

TETERAS DE PORCELANA:

El aspecto es mucho más refinado que las de barro aunque mantienen el calor de igual manera, también son más resistentes a pesar de su aspecto de fragilidad.

La porcelana está hecha a partir de cuarzo, caolín y feldespato y se cuece a temperaturas superiores a los 1.400 ºC, lo que le proporciona una dureza superior a la del barro que se cuece a partir de los 900 ºC.

Tampoco se recomienda lavar con detergentes, el té se impregna pero al no ser porosa como el barro si se pasa con frecuencia un algodón limpio empapado en agua muy caliente la dejará de su color habitual, pero nos perderemos el característico sabor que el té va dejando en la tetera.